La desigualdad, también es tecnológica

 

A medida que pasan los años la tecnología va apoderándose de nuestras vidas. En el área de la comunicación, uno de los más importantes avances fue la llegada del “boom” de Internet. El imperialismo y el desarrollo abrumador de los países del primer mundo han marcado una notoria diferencia con respecto a los países subdesarrollados en cuanto a la información y a la comunicación mundial.

Para que estas diferencias no sigan afectando de manera catastrófica a los países menos desarrollados y privilegie cada vez más a los desarrollados, se produjo en Ginebra en el 2003, la primera Cumbre Mundial sobre la Sociedad y la Información . Aquí se han tratado todas las problemáticas que, por culpa de unos pocos, casi la totalidad del mundo sufre, o sea la desigualdad y la falta de hacer regir sus derechos a la información y a la libertad de expresión.

El presidente de Senegal, Abdoulaye Wade, haciendo prácticamente de vocero tercermundista, propuso ciertas ideas, como la de realizar la contribución voluntaria de un euro sobre cada compra de computadoras o de aumentar un centavo de euro por cada comunicación telefónica, para favorece la “cohesión digital”. Estas propuestas han sido escuchadas pero Washington decidió, de manera poco democrática, por sobre todo elitista, debatirlo en el marco del G8.

En Noviembre del 2005, en Tunez, se realizará la segunda fase de la Cumbre pero, ¿qué pasará de acá al 2005?, ¿cómo será el mundo en ese momento? Eso nunca se sabe, pero (lo que sí se sabe es que) el predominio cada vez más imponente de las potencias y el hecho de que hagan la vista gorda sobre los problemas de la mayoría ya son certezas. ¿Hasta qué punto llegará y en cuánto más van a querer dominar?

 

Lucas Santiago Ruiz